El Síndrome de la clase turista

Que és el síndrome de la clase turista

En época de vacaciones es habitual que se nos consulte sobre el síndrome de la clase turista o la incidencia de trombosis venosa profunda en los viajes de larga duración, sobretodo los que se realizan por avión

¿Qué es el síndrome de la clase turista?

El síndrome de la clase turista o trombosis venosa profunda fue descrito en 1977 para describir el aumento de incidencia de trombosis y de embolias pulmonares en viajes de largo recorrido. Entendiendo como viajes de largo recorrido aquellos que duran más de 8 horas o más de 10.000Kms.

La muerte en el 2001 de una joven que viajaba de Londres a Sidney despertó interés por esta enfermedad en los medios de comunicación y se empezó a hablar del síndrome de la clase turista o trombosis del viajero.
Realmente es complicado determinar la relación de este síndrome con las trombosis ya que las trombosis no sólo se presentan durante el viaje sino que se pueden presentar días después del viaje.

Existen desde el año 2001 e incluso antes, varios estudios donde se ve que la incidencia de estos problemas no es tan alta como se esperaba. Se cifra una incidencia de trombosis venosa profunda en miembros inferiores, de 1 a 2 personas por 1000 habitantes al año de viajeros de largo recorrido en avión. Por lo que respecta a la embolia pulmonar la incidencia estimada es de 4,7 habitantes por 10 millones de pasajeros de viajes de más de 10.000Kms o de más de 8 horas de duración.

Clasificación de los viajeros

Una clasificación rápida y clara consisten en Viajeros de bajo riesgo de padecer trombosis y Viajeros de alto riesgo

  • Los Viajeros de alto riesgo de padecer trombosis son aquellos que presentan un antecedente de trombofilia, es decir, que tienen un factor genético que predispone a padecer trombosis
  • Pacientes que han presentado trombosis de forma recurrente
  • Pacientes que tienen un proceso neoplásico activo
  •  Viajeros con obesidad mórbida cada vez más frecuente en el mundo occidental y pacientes con movilidad limitada.

Estos viajeros tienen entre un 4 y un 6% de riesgo de padecer trombosis en los viajes de larga duración

 

¿Qué factores son determinantes para que se forme un trombo en las venas del viajero?

Existen varios factores en el avión que pueden favorecer la aparición del trombo

  1. La inmovilidad: la posición de 90 grados de la rodilla y la cadera ya que estamos sentados durante horas
  2.  La deshidratación: hace que la sangre esté más concentrada
  3.  Pero quizás el efecto más importante es la hipoxia hipobárica: viajar a una altura determinada hace que la presión de oxigeno en la sangre baje, y esa hipoxia favorece que se reduzca la actividad fibrinolitica del endotelio, que es la que evita que se formen trombos de una manera indiscriminada sin que haya una hemorragia activa. En la sangre existen factores que favorecen la creación o destrucción de los trombos, que hacen que la sangre esté en estado líquido y pueda circular a nivel de arterias y venas. Si existe un desequilibrio de estos factores se pueden proceder o bien trombosis o por otro lado hemorragias espontáneas sin haber padecido un traumatismo.

Durante el viaje en avión también se observa un aumento de la eritropoyetina que es la hormona que se encarga de la producción de eritrocitos, que son los encargados de aumentar la densidad de la sangre.

Síndrome clase turista: síntomas. ¿Cuál sería la clínica para  alertarnos que padecemos una trombosis venosa o una embolia pulmonar?

De entrada la hinchazón de las piernas que persiste durante días, que puede ir acompañado por dolor e incluso por un cambio de color en las piernas: debemos ir a urgencias y que el cirujano vascular nos practique una eco-doppler.

En referencia a la embolia pulmonar la presencia de disnea o sensación de ahogo. Se presente en el 63% de los casos durante un vuelo. Otro síntoma podría ser un síncope o pérdida de conocimiento que también se presenta en el 63% de los casaos. En un 31% se registra dolor torácico. La trombosis en piernas de registra en un 38% de casos.

 

¿Cómo podemos prevenir una trombosis venosa en un vuelo de largo recorrido?

Como en todos los casos la prevención es la mejor arma para prevenir el sindrome de la clase turista, e intentar seguir estos consejos.

  1.  Ingerir líquidos, evitar la deshidratación para que la sangre esté más líquida y bajar la posibilidad de formación de trombos
  2.  El uso de medias de compresión de clase 1 o mejor clase 2, tipo calcetín ayuda a prevenir la formación de trombos
  3.  Mover los pies, levantarse, dar paseos aunque sea por el pasillo del avión, tren etc.
  4.  ¿Es eficaz la aspirina? No está demostrado. Si se recomienda el uso de heparina de bajo peso molecular, es decir, Clexane o similares entre  2 a 4 horas antes del viaje en los viajeros de alto riesgo (como antes hemos comentado) e incluso después del viaje.

¡Feliz viaje!