Con el término linfedema crónico definimos un mal funcionamiento de los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son unos vasos de pequeño tamaño que tienen tres funciones muy importantes:

  1. Drenaje del líquido intersticial o de ese líquido que está bañando las células a nivel de los tejidos. Cuando existe un mal drenaje del líquido intersticial, se acumulan proteínas a nivel de este líquido y asimismo esas proteínas atrapan agua por ósmosis y eso produce la sensación de hinchazón sobre todo a nivel de brazos y a nivel de piernas.
  2. Transporte de las proteínas de gran tamaño, entre ellas las grasas.
  3. Conectar los ganglios linfáticos, canalículos por donde circulan las defensas y los linfocitos, que son los encargados de mantener el cuerpo sin infecciones, de luchar contra las infecciones y también contra aquellas células cuyo ADN ha mutado y que pueden resultar malignas: esas células son mantenidas a raya por los linfocitos que evitan que se pueda desarrollar un cáncer.

Linfedema crónico define sobretodo hinchazón a nivel de extremidades, de ahí que una de las consultas más habituales sea por linfedema miembros inferiores

¿Qué son los vasos linfáticos? 

En este fragmento podemos ver subtitulado al castellano la explicación de la Dra. Salarich sobre los vasos linfáticos.

Causas del linfedema crónico

Linfedema primario

Hablamos el linfedema primario cuando es de origen genético como por ejemplo el síndrome de Milroy que es una hinchazón sobre todo a nivel de piernas por una insuficiencia o agenesia de vasos linfáticos de origen genético dominante, por herencia dominante. También existen linfedemas primarios no genéticos o espontáneos. A veces pueden ser incluso por una brida a nivel del embarazo, una brida de líquido amniótico.

Linfedema secundario

Llamamos linfedema crónico secundario a los que debidos por ejemplo a un traumatismo, por un accidente, por una intervención, en la que se ha lesionado sin querer un vasito linfático.

En Sudamérica es bastante común el linfedema crónico debido a filarias, que es un parásito que se haya en las charcas y que penetra por la piel y anida a nivel de las venas pélvicas y de ahí pues contamina los linfáticos y produce linfedema crónico por culpa de esas larvas.

En Europa el linfedema crónico secundario más común es el debido a la resección ganglionar por un cáncer, por ejemplo cáncer de mama, en el que a veces se realiza una linfadenectomia axilar que en un 10% de casos se asocia a un desarrollo de linfedema crónico. No sucede en todas las pacientes, sólo en algunas, y se calcula que se desarrolla en un 10%. También a nivel de piernas por linfadenectomia ganglionar ilíaca o femoral en cáncer de ovarios, melanomas, cáncer de cuello de útero, cáncer de próstata: en toda esa zona pélvica es bastante común.

Hace unos años se realizaban linfadenectomia para valorar si había enfermedades en los ganglios pero hoy en día con las nuevas exploraciones, básicamente con el PET, diagnóstico que se realiza y el estadiaje de de los tumores, es mucho más selectivo, tenemos mucha más información y la tendencia es a realizar linfadenectomia cuando realmente se requiere porque existe evidencia de que hay ganglios con sospecha de enfermedad metastásica.

¿Qué clínica padecen nuestros pacientes con linfedema crónico?

Los síntomas más habituales del linfedema crónico son la sensación de hinchazón y pesadez de la extremidad. Con los años pueden presentar complicaciones como infecciones de repetición, pues se trata de una extremidad que por el déficit en el drenaje linfático es mucho más susceptible a padecer infección por cualquier rasguño en la piel.
En casos de linfedema muy avanzado puede producir de dermatitis ocre, esa piel de color oscuro y debilitada que también por cualquier traumatismo o cualquier rasguño se puede abrir una pequeña herida que puede acabar en un úlcera de difícil solución, que a veces puede tardar años en curarse.

Linfedema en brazo
Linfedema en brazo

¿Cómo diagnosticamos el linfedema?

El diagnóstico es esencialmente clínico, visualizando un tipo de forma característica de la extremidad.

Como método de control realizamos centigrafías: medimos a diferentes niveles el diámetro de la extremidad afectada. Esta toma de medidas es básica para luego indicar una media elástica adecuada. Actualmente, aparte de la linfografía realizamos angioresonancia de linfáticos utilizando un contraste lipídico para tener imágenes del sistema linfático profundo y del sistema linfático superficial, donde observamos unos vasos linfáticos que siguen el trayecto de las venas del sistema venoso profundo y de las venas del sistema venoso superficial. Esos vasitos linfáticos que era una pared y una estructura que es bastante parecida a las venas, pero la pared es mucho más fina y tiene también un sistema valvular: el flujo es centrípeto, es decir siempre es unidireccional. Cuando una de esas válvulas deja de funcionar, se produce al igual que en las venas, una insuficiencia de las válvulas y de todo el sistema valvular: cuando se afecta una válvula todas las válvulas que están por debajo suelen acabar dilatadas y también insuficientes.

Linfedema en pierna

Tratamiento del linfedema crónico

El tratamiento clásico y especialmente el tratamiento linfidema en miembros inferiores consiste en el uso de media compresiva para linfedema y recomendar vendaje multicapa. Cuando el edema está más avanzado puede ser útil el drenaje linfático sobre todo el manual, para intentar fragmentar la proteína a nivel del tejido de líquido intersticial e intentar así ayudar al drenaje hacia el sistema linfático. En todos los casos es importante mantener una correcta higiene y cuidado de la piel, ya que cualquier pequeña lesión puede agravar el linfedema.

Tratamiento quirúrgico del linfedema crónico

Estos últimos años hay grupos que han realizado dos tipos de cirugía:

Técnica de transposición ganglionar

Se basa en intentar reimplantar ganglios en las zonas donde se ha realizado una linfadenectomia. Esta técnica empezó a realizarla una doctora plástica en Francia con resultados aceptables, pero realmente en las series se habla de mejorías inferiores a 50% de casos.

Técnica de transposición de linfáticos

Con resultados parecidos a la técnica de la transposición ganglionar, consiste en disecar un vasito linfático y suturarlo a una vena intentando mejorar el drenaje de los linfáticos.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información o el botón ACEPTAR para continuar.

ACEPTAR
Aviso de cookies